¿Qué estilo sigue tu formación musical?

Con esta pregunta quiero abrir un nuevo espacio dentro de nuestra página web.

¿Qué estilo sigue tu formación musical?

Hace un par de semanas participamos en una charla coloquio organizada por la Archicofradía del Rosario y surgió esta pregunta, no a nosotros directamente sino a otros compañeros, la cual dio para un ratito de conversación y reflexión.

Cuando una banda, ya sea de cornetas y tambores o bien una agrupación musical (bandas de música las quiero mantener un poco al margen de este debate ya que van en otro escalón distinto) está iniciando su andadura o lleva ya unos años, una de las preguntas más frecuentes que nos encontramos es esta, hacia donde queremos orientar el estilo musical de la formación.

El primer punto que quiero analizar es el siguiente. ¿Qué estilos existen o consideramos establecidos? Voy a centrarme principalmente en agrupación y partiendo de la base que yo no soy un experto en la materia.

El primer estilo que podemos encontrarnos es el más puro y clásico. AM Santa María Magdalena (Arahal) con las primeras marchas de agrupación que se empezaron a escuchar décadas atrás.

A partir de aquí y de agrupaciones como la citada u otras de similares caracteristicas fueron desarrollándose nuevos estilos. Principalmente salidos desde la capital hispalense como son:

Agrupación Musical de la “Redención” con marchas llamativas y sencillas de percibir al oído del espectador con más o menos capacidad musical. Exprimiendo al máximo un estilo de composición que funciona en todos los aspectos, auditivo y en su funcionalidad para el acompañamiento de un paso.

Agrupación Musical Virgen de los Reyes por muchos y mucho tiempo considerado el máximo exponente de este género. Sus marchas clásicas sin duda marcaron un antes y un después dejando paso a una serie de marchas e interpretación en el que el espectáculo musical y virtuoso prima sobre el resto.

Agrupación musical La Encarnación (San Benito) es la mejor demostración de interpretación de cantos litúrgicos y una serie de marchas que sin verlo el oído es capaz de reconocer que se trata de esta agrupación.

Agrupación Musical “Los Gitanos” marcada por dos épocas muy distintas, la primera con marchas tan significativas e importantes como “Mi Cristo de Bronce” entre otros ejemplos hasta las últimas aportaciones en otro estilo más adaptado a la petición del gusto mayoritario del espectador como “Cuando me Aleje de Ti”.

Ya saliendo de Sevilla nos encontramos algunos ejemplos más pero como estilos definidos voy a citar dos más.

Agrupación Musical Despojado de Jaén. Sin duda esta agrupación tiene en su repertorio las marchas más difíciles y espectaculares para la interpretación y la audición del espectador. Requieren una gran compensación en sus voces y un alto nivel en todas sus cuerdas porque casi cualquier partitura tiene un nivel de exigencia muy elevado. A día de hoy es a mi opinión personal, el estilo más difícil de seguir para cualquier otra agrupación.

Por último voy a citar la Agrupación Musical “Los Polillas” de Cádiz, en el que prima la dulzura y la musicalidad. Con marchas también de un gran nivel y dificultad. Los arreglos y composiciones de esta agrupación siempre fueron criticados por un sector muy purista que no veía con buenos ojos armonías que vayan más allá de tónica subdominante y dominante, y modos mayor y menor. Sin embargo fueron unos precursores de ampliar la armonía y musicalidad rompiendo la forma de tocar “a lo loco” que imperaba años atrás en el que primaba la potencia y la garra a la finura y musicalidad del interprete.

Sé que faltan más agrupaciones con estilos importantes como La Pasión de Linares o Santo Tomás de Villanueva pero los citados son los que más relación tienen con la Agrupación Cristo Yacente en su repertorio.

Una vez repasados me permito hacerles la siguiente pregunta. ¿Con cual se quedaría usted? ¿Solo le gustan marchas de un estilo o banda determinada?

La mayoría seguramente responderían que no. Que les gusta X marchas de Virgen de los Reyes, Y de Redención…etc.

Por lo tanto la reflexión es la siguiente:

Una agrupación como es nuestro caso, del norte, que sí, seamos claros, por ser del norte no somos vistos de la misma forma que una formación de Sevilla capital o Andalucía, si quiere trabajar en Semana Santa tendrá que ampliar su oferta en el repertorio porque un día estará tan pronto tocando por Redención como en otra procesión por “Los Gitanos”. Esto es así, le guste a quien le guste o no.

Es francamente difícil que una agrupación en este caso de Salamanca, llámese Expiración o Yacente entre otras pueda plasmar un estilo propio porque apenas llegaremos a ser reconocidos por ello. Y no será por una definición a la hora de interpretar un repertorio más o menos amplio de marchas propias. O por interpretarlas en procesiones o conciertos a lo cual la respuesta del espectador tampoco es muy esperanzadora.

Cualquier formación que empieza su andadura lo primero que le van a pedir es lo que conoce todo el mundo, para ello depende la calidad de la banda se necesitan unos años de rodaje hasta que adquieres un repertorio de unas 40/50 marchas que sabes te pueden pedir en casi cualquier lado. Una vez logrado este objetivo que como muy poco te llevará de 5 a 8 años ya puedes empezar a plantear la incorporación de marchas propias, la mayoría no calarán y caerán en el olvido. Otras a duras penas cuajarán para la hermandad a la cual fue compuesto pero rara vez se verán interpretadas por otras formaciones y en otros lugares que no sean el de origen.

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Y después de este periodo, llegarás y te encontrarás que con un repertorio de 65 marchas de las cuales 10/15 son propias, habrá procesiones en las que no te pedirán ni una composición propia. Es triste pero es una realidad. No generalizo en esta banda ni en otras, hablo a rasgos generales.

Con estas dificultades es prácticamente imposible que una agrupación de nuestras características pueda imponer un estilo y ser reconocido por ello más allá de su propia ciudad.

Como conclusión para no extenderme demasiado, ¿qué solución hay? Propongo dos:

La primera es fácil, pensemos dos veces antes de realizar la pregunta de “¿Que estilo sigues?” Porque en la gran mayoría de casos no será por gusto personal de las direcciones musicales de las bandas el que se tenga que acoplar uno a tantos estilos diferentes. Sería muy bonito decir, sigo tal estilo… aunque más bonito sería decir, el que marca mi propia banda.

Segunda solución, a raíz de como he acabado la anterior. Cambiemos el chip todos, tantos músicos como cofrades y hermandades y aprendamos a valorar que en otros lugares de la geografía española se hacen cosas tan bonitas y elegantes y que tienen el mismo fin. Y no sólo centrarnos en lo más comercial o aquello que viene de Sevilla o Andalucía. La música es universal, no es un reducto. La música ya tiene su forma de interpretar y de componer y eso esta al alcance de todos con unos mínimos de conocimientos claro, no todo vale. No solo existe en un punto geográfico determinado ni las normas han de ser impuestas por puristas ceñidos a defender sus intereses.

Sergio Iván González Hernández